viernes, 17 de agosto de 2012


LA EDUCACIÓN EN SUS DIFERENTES AMBITOS

“Todos los hombres nacen iguales y con aptitudes iguales; solo la educación hace las diferencias” (Locke).

Para algunos la educación es un proceso que termina con la madurez del individuo; es obra de la escuela y la familia. Para otros es un proceso permanente obra de la sociedad, que dura tanto como nuestra existencia, como seres inacabados que somos (Suarez, 1995).

El concepto de educación se emplea de diversas maneras. En su aplicación más común equivale a asistir a la escuela y trae a la mente toda la gama de actividades que se llevan a cabo desde la educación básica, media y superior. Esto implica actitudes, creencias y valores, que se aprenden a través de la participación en la vida social de la escuela. Sin embargo, el aprendizaje no se da sólo en la escuela, sino que también en el entorno social, el cual constituye  la educación latente en donde se aprenden conocimientos, actitudes y destrezas  las cuales hacen que podamos participar  de una manera positiva  en él (Bowen, 1979).

Según Bloom (citado en Suarez 1995), desde la perspectiva social,  educar consiste en el desarrollo de aquellas características que permiten al hombre vivir eficazmente en una sociedad compleja. Es un proceso que cambia a quienes experimentan el aprendizaje. Bowen (1979), menciona que la educación es el proceso social básico por el cual las personas adquieren la cultura de su sociedad. Paulo Freire describe la educación como el llegar a ser críticamente consciente de la realidad personal, de tal forma que se logre actuar eficazmente sobre ella y sobre el mundo. Por otra parte,  Edgar Faure (citado en Suarez, 1995), entiende por educación el “proceso cultural que busca la eclosión y el desarrollo de todas las virtualidades del ser y su sociedad”; la entiende como una actividad continua; su objeto no es la formación del niño y del adolescente sino la de todos los hombres durante toda su vida. La educación por tanto ya no se define en función de la adquisición de una serie de conocimientos sino como un proceso del ser humano y de su grupo social que, a través de la asimilación y orientación de sus experiencias aprende a ser más, a dominar el mundo y a ser mas humano cada vez.

La perspectiva psicológica se ocupa del  estudio de los procesos  de cambio comportamental inducidos en las personas como resultado de su participación en actividades  educativas, además de los métodos diseñados para mejorar el aprendizaje. La Psicología en la educación estudia los cambios que se dan en el contexto  educativo, entendiéndose este como la formación y desarrollo personal y colectivo que se da a lo largo de todo el ciclo vital de los individuos; dando lugar a aprendizajes interdisciplinarios e intencionados, los cuales provocan efectos duraderos implicando una reestructuración del comportamiento (Coll, 2000).

La educación desde la perspectiva pedagógica, se manifestó en una dimensión teórica en la cual cobran relieve las investigaciones sobre la naturaleza del hombre y de los valores considerados como fines  a realizar, y una dimensión metodológica que, sobre una base experimental, verifica las técnicas educativas que naturalmente no están separadas de las posturas teóricas que las inspiran. La educación se entiende como un fenómeno complejo y multirreferencial, lo que indica que existen conocimientos que le ayudan a comprender lo que es y que provienen de otras ciencias y disciplinas. La Pedagogía engloba un conjunto de proposiciones teóricas y metodológicas, enfoques, estrategias y técnicas que se articulan en torno al proceso educativo, formal e informal, con la intención de comprenderlo e incidir efectiva y propositivamente sobre él. Galimberti (2009), alude que la Pedagogía es una actividad típicamente humana que, a través de influencias y actos efectuados voluntariamente por un individuo sobre otro, tiende a formar las disposiciones que corresponden a los fines de la sociedad  y de la cultura en la cual el individuo está inserto; ya que la educación está siempre vinculada con los estilos de vida históricamente determinados.

La concepción filosófica establece que la educación, es el proceso o producto de un intento deliberado de adaptar la experiencia por medio de la dirección y control del aprendizaje; se basa en “la unidad entre el hombre y todo lo existente”. El término educación es aplicable solamente a aquella parte del aprendizaje que en un sentido o en otro, está bajo el control de los hombres, variando ese grado de control de acuerdo con las circunstancias (Broudy, 1992). En este contexto no caben maestros; cada cual es maestro de sí mismo. La libertad es absoluta o es una negación del ser. Los principios morales, los valores, no se imponen ni se proponen al hombre, pues están comprendidos en su misma naturaleza. Las normas exteriores y las prohibiciones son antinaturales, pues cohíben la expresión humana.






Bibliografía


Bowen, J. &. (1991). Teorías de la Educación. México: Limusa.

Broudy, H. S. (1992). Filosofía de la educación. México: Limusa.

Coll, J. (s.f.). Recuperado el 10 de Agosto de 2012, de http://212.128.130.23/eduCommons/ciencias-sociales-1/psicologia-de-la-educacion-magisterio/contenidos/TEMA%201%202011.pdf

Galimberti, U. (2009). Diccionario de Psicología. México: Siglo XXI Editores.

Santrock, J. W. (2004). Psicología de la educación (Segunda ed.). México: Mc Graw Hill.

Suárez, R. (1995). La Educación. México: Trillas.