LA
EDUCACIÓN EN SUS DIFERENTES AMBITOS
“Todos los hombres nacen
iguales y con aptitudes iguales; solo la educación hace las diferencias”
(Locke).
Para
algunos la educación es un proceso que termina con la madurez del individuo; es
obra de la escuela y la familia. Para otros es un proceso permanente obra de la
sociedad, que dura tanto como nuestra existencia, como seres inacabados que
somos (Suarez, 1995).
El concepto de educación se emplea de diversas
maneras. En su aplicación más común equivale a asistir a la escuela y trae a la
mente toda la gama de actividades que se llevan a cabo desde la educación
básica, media y superior. Esto implica actitudes, creencias y valores, que se
aprenden a través de la participación en la vida social de la escuela. Sin embargo,
el aprendizaje no se da sólo en la escuela, sino que también en el entorno
social, el cual constituye la educación
latente en donde se aprenden conocimientos, actitudes y destrezas las cuales hacen que podamos participar de una manera positiva en él (Bowen, 1979).
Según Bloom (citado en Suarez
1995), desde la perspectiva social, educar
consiste en el desarrollo de aquellas características que permiten al hombre
vivir eficazmente en una sociedad compleja. Es un proceso que cambia a quienes
experimentan el aprendizaje. Bowen
(1979), menciona que la educación es el proceso social básico por el cual las
personas adquieren la cultura de su sociedad. Paulo Freire describe
la educación como el llegar a ser críticamente consciente de la realidad
personal, de tal forma que se logre actuar eficazmente sobre ella y sobre el
mundo. Por otra parte, Edgar Faure (citado
en Suarez, 1995), entiende por educación el “proceso cultural que busca la
eclosión y el desarrollo de todas las virtualidades del ser y su sociedad”; la
entiende como una actividad continua; su objeto no es la formación del niño y
del adolescente sino la de todos los hombres durante toda su vida. La educación
por tanto ya no se define en función de la adquisición de una serie de
conocimientos sino como un proceso del ser humano y de su grupo social que, a
través de la asimilación y orientación de sus experiencias aprende a ser más, a
dominar el mundo y a ser mas humano cada vez.
La perspectiva psicológica se
ocupa del estudio de los procesos de cambio comportamental inducidos en las
personas como resultado de su participación en actividades educativas, además de los métodos diseñados
para mejorar el aprendizaje. La Psicología en la educación estudia los cambios
que se dan en el contexto educativo, entendiéndose
este como la formación y desarrollo personal y colectivo que se da a lo largo
de todo el ciclo vital de los individuos; dando lugar a aprendizajes
interdisciplinarios e intencionados, los cuales provocan efectos duraderos
implicando una reestructuración del comportamiento (Coll, 2000).
La educación
desde la perspectiva pedagógica, se manifestó en una dimensión teórica en la
cual cobran relieve las investigaciones sobre la naturaleza del hombre y de los
valores considerados como fines a
realizar, y una dimensión metodológica que, sobre una base experimental,
verifica las técnicas educativas que naturalmente no están separadas de las
posturas teóricas que las inspiran. La educación se entiende como un fenómeno
complejo y multirreferencial, lo que indica que existen conocimientos que le
ayudan a comprender lo que es y que provienen de otras ciencias y disciplinas.
La Pedagogía engloba un conjunto de proposiciones teóricas y metodológicas,
enfoques, estrategias y técnicas que se articulan en torno al proceso
educativo, formal e informal, con la intención de comprenderlo e incidir
efectiva y propositivamente sobre él. Galimberti (2009), alude que la Pedagogía
es una actividad típicamente humana que, a través de influencias y actos
efectuados voluntariamente por un individuo sobre otro, tiende a formar las
disposiciones que corresponden a los fines de la sociedad y de la cultura en la cual el individuo está
inserto; ya que la educación está siempre vinculada con los estilos de vida históricamente
determinados.
La
concepción filosófica establece que la educación, es el proceso o producto de
un intento deliberado de adaptar la experiencia por medio de la dirección y
control del aprendizaje; se basa en “la unidad entre el hombre y todo lo
existente”. El término educación es aplicable solamente a aquella parte del
aprendizaje que en un sentido o en otro, está bajo el control de los hombres,
variando ese grado de control de acuerdo con las circunstancias (Broudy,
1992). En este contexto no caben
maestros; cada cual es maestro de sí mismo. La libertad es absoluta o es una
negación del ser. Los principios morales, los valores, no se imponen ni se
proponen al hombre, pues están comprendidos en su misma naturaleza. Las normas
exteriores y las prohibiciones son antinaturales, pues cohíben la expresión
humana.
Bibliografía
Bowen, J. &. (1991). Teorías de la Educación.
México: Limusa.
Broudy, H. S. (1992). Filosofía de la educación.
México: Limusa.
Coll, J. (s.f.). Recuperado el 10 de Agosto de 2012, de
http://212.128.130.23/eduCommons/ciencias-sociales-1/psicologia-de-la-educacion-magisterio/contenidos/TEMA%201%202011.pdf
Galimberti, U. (2009). Diccionario de Psicología.
México: Siglo XXI Editores.
Santrock, J. W. (2004). Psicología de la educación
(Segunda ed.). México: Mc Graw Hill.
Suárez, R. (1995). La Educación. México: Trillas.